Este pasado 04 de
mayo del 2013 y como parte del Programa Centro Occidente del Fondo Regional
para la Cultura y las Artes de la CONACULTA, así como el Instituto Zacatecano
de Cultura “Ramón López Velarde”, el Instituto Municipal de Cultura y la
Presidencia Municipal de Teúl de González Ortega, Zac., se llevó a cabo la
puesta en escena “Roma Al Final de La Vía”, Obra de Teatro de Daniel Serrano
con las actrices Delmy Muñoz y Mónica Montes y la Dirección de Leonardo Acosta,
mismo proyecto que ha sido llevado a cabo por parte de la Universidad Autónoma
de Querétaro y su Facultad de Ingeniería, presentándose en los Estados de
Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, San Luis Potosí, Guanajuato,
Aguascalientes y Zacatecas.
SINOPSIS
A las afueras de un
pueblo del desierto de Sonora, dos niñas contemplan el paso del tren y sueñan
con viajar a Roma. Cumplen 13 años, cumplen 20 y siguen soñando con viajar a
Roma. Cuando cumplen cuarenta, después de un largo período sin salir a
contemplar el paso del tren, regresan a soñar. Una de ellas se decide y aborda
el tren pero la máquina se descarrila. Cumplen 60, 80 y aún siguen soñando con
viajar a Roma.
PRESENTACIÓN
Las esperanzas
nunca mueren reza la conseja popular. No mueren aunque muera el que fomenta sus
esperanzas, pues serán otros los herederos de ese mecanismo de defensa ante las
adversidades. Detrás de las esperanzas están las ilusiones. Los jóvenes, sobre
todo los jóvenes, fomentan para sí mismos las ilusiones, por eso propusimos a
la UAQ el montaje de esta obra que, por otra parte, fue posible gracias al
espíritu universitario que anima al director de la Facultad de Ingeniería;
porque esta obra, y el teatro en general, expone la presencia humana sin
intermediarios tecnológicos que potencian la información en prejuicio del
contacto real entre seres humanos (aunque haya excepciones). Insistir en la
presencia humana y en todos los valores de los seres humanos es una tarea cultural universitaria
indispensable.
BOLETÍN DE PRENSA
La obra para dos
actrices, dirigidas por Leonardo Kosta, cuenta con el trabajo de dos actrices
que poseen un palmarés que les otorga buen crédito. Efectivamente, Mónica
Montes y Delmy Muñoz, licenciadas en Arte Dramático por la UAQ, han hecho sus
primeras experiencias juntas en por lo menos tres puestas en escena: “Hamlet”
de Shakespeare “La Venganza de don Mendo” de Pedro Muñoz, y ”Sade” de Enzo
Cormann, las tres montadas en la escuela de teatro de la UAQ. En el terreno
individual Mónica Montes fue actriz de “El Inspector” de Gogol y de
“Sensacional de Maricones” de LEGOM; Delmy Muñoz estuvo en el reparto de “Lomas
de Poleo” de Pilo Galindo y en “Psicosis 4:48” de Sara Keane.
“Roma al final de
la vía” es la historia de dos mujeres que desde los siete años y hasta los
ochenta juegan con viajar a Roma en el tren que pasa cerca de su pueblo, en el
desierto de Sonora. A los siete y a los trece años jugaban, a los veinte aún se
ilusionaban con salir de su pueblo aunque sus verdaderas ilusiones se
encontraban en el terreno del amor. A los cuarenta, las dos ya han recibido
algunos golpes de la vida pero al rememorar sus juegos infantiles una de ellas
se va, sin embargo, no puede llegar muy lejos pues la máquina se descarrila.
Ese par de mujeres a los sesenta años y aún a los ochenta todavía juegan con
llegar a Roma.
Daniel Serrano, el
autor, es conocido entre la gente del teatro queretano porque una de su obras
fue leída en uno de los encuentros de dramaturgos jóvenes. Hará cosa de tres
años, un grupo de actores leyó “El
carbón en la boca de Porcia”, texto que mereció comentarios favorables de los
participantes en aquella muestra. Serrano es autor de una docena de obras, de
las cuales mencionaremos solamente las que se hermanan por el título: “París
detrás de la puerta” y “Berlín en el desierto”. “Roma al final de la vía”, es
una pieza que el autor escribió para dos actrices del puerto de Mazatlán,
quienes la estrenaron en la Muestra de Nacional de Teatro de 2009. La misma
obra, según lo han señalado los críticos, fue muy bien recibida en la Ciudad de
México, en donde se estrenó en la Casa de la Paz de la UAM.
“Roma al final de
la vía” es una obra que coloca a los espectadores en el terreno de las ilusiones,
como sostén de la esperanza. Es conocido por todos que no solamente de pan vive
el hombre sino también de esperanzas; es más, las esperanzas nunca mueren, ni
con la muerte del que las fomenta porque otros seguirán viviendo alimentados
por otras esperanzas que, a su vez, se alimentan con otras ilusiones. La vida
se da a la tarea de estrellar nuestras narices contra el vidrio transparente de
las ilusiones y, sin embargo, las ilusiones se recomponen entre las astillas
del vidrio.
Esta es la premisa con
la que Leonardo Kosta propuso la obra en un terreno universitario, pues son los
jóvenes estudiantes quienes empiezan a caminar por la vida con el estímulo de
las ilusiones, tanto en su vida familiar como en el terreno de sus carreras
profesionales. Se estudia para ser algo, dice el comentario popular, y ese algo
en un principio solamente es un plan, una ilusión. La propuesta encontró tierra
fértil en el ámbito universitario y gracias a eso la obra subirá a escena en
todos los auditorios de la UAQ.
La propuesta de
Kosta, que dirigió el año pasado “Sensacional de Maricones” y “Un bandido llamado Pancho Villa”, sitúa a
los personajes en la soledad del desierto de Sonora, soledad que se logra con
un minimalismo extremo: dos piedras y el horizonte a lo lejos. Este minimalismo
viene determinado por la obra misma y por las condiciones espaciales de los
auditorios en donde se presentará. La
ilusión de las niñas, mujeres y ancianas, por su parte, toma cuerpo en la
composición “Música del Desierto” de Antonio Russek.
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